Si alguien preguntara
A donde ha ido Sokan,
decid tan solo:
"Tenía cosas que hacer
en el otro mundo"

último Haiku de Sokan

miércoles, marzo 22, 2006

Espíritus Vulgares y héroes


Cristo
Original de viajebeat.
¿Recuerdan las razones por las que fue crucificado Cristo?



Hay un hombre, aun joven y con valor, que luchó por sus ideales, que tal vez por la vehemencia de su juventud tomó el camino “equivocado” de las armas.
Hay un hombre que reflexiona sobre la historia que no se cuenta y se hace cargo de forma responsable de los errores cometidos.
Hoy ya no quedan héroes, los héroes han muerto, en realidad lo héroes nunca existieron, solo fueron imágenes creadas por nuestra esperanza de justicia y equidad.
Hoy, hombres verdaderos, valientes y responsables, admirables por su entereza, que pese a ser duramente derrotados, por su vehemencia e ingenuidad idealista, no dejan de ser, no pierden la esencia del espíritu pleno de esperanza en un mundo mejor.
Un mundo donde es posible cohabitar, donde no son necesarias las elites de ningún tipo, un mundo donde las riquezas no vienen del hambre y la desesperación de nuestros prójimos.
Un mundo en el que no sean los espíritus vulgares los que nos lideren, donde la experiencia del pasado nos invita a reflexionar, comprender, descubrir.

A continuación amigos el texto de autodefensa de Alberto Gálvez Olaechea, Un hombre, aun joven y con valor. Que para mi representa a toda una generación que hoy rema solitaria en un mar de espíritus vulgares, incluyéndome.

Alberto Gálvez Olaechea
Texto presentado el viernes 17 de abril en la Base Naval del Callao
ante la Sala Penal Nacional para casos de Terrorismo.




DEFENSA MATERIAL
Autodefensa

Ser o no ser, esa es la cuestión: si se demuestra mayor nobleza de espíritu al soportar los reveses de la mala fortuna, o al empuñar las armas contra un mar de dificultades y, al hacerles frente, acabar con ellas.
W. Shakespeare, “Hamlet”


El conocidísimo fragmento de Shakespeare que he usado como epígrafe muestra cuán antiguo y extendido es este dilema que recurrentemente han enfrentado individuos y generaciones a lo largo del devenir humano.
Ciertos peruanos, en distintos momentos de nuestra historia, también decidieron “empuñar las armas contra un mar de dificultades”. Sucedió con los “montoneros” de Piérola, que en 1895 derrotaron al ejército cacerista en durísimos enfrentamientos, dando inicio a la llamada “República Aristocrática”. Ocurrió con los insurrectos apristas de 1932 y 1948, cuyos sueños de justicia social fueron aplastados a sangre y fuego. Pasó también con los guerrilleros del MIR en 1965 y con el joven poeta Javier Heraud, quien “no tuvo miedo de morir entre pájaros y árboles”
Al referirse a la insurgencia armada de fines del siglo pasado, el padre Hubert Lanssiers, en su libro Los dientes del dragón, la califica de “imperfección de la caridad”; y ésta es, desde mi punto de vista, una de las definiciones más abarcadoras y sugestivas. Caridad, pues si algo hubo entre nosotros fue precisamente un compromiso e identificación plena con los sufrimientos y las esperanzas de los desposeídos y humildes; asumimos la política como un apostolado, una entrega total al ideal de justicia y solidaridad. Imperfección, porque asociamos estas aspiraciones justas al ejercicio de lo que consideramos entonces un camino necesario: el de la lucha armada, irrogándonos una representación que nadie nos concedió y autoerigiéndonos en voluntad justiciera de un pueblo que no había sido consultado.
Añade el padre Lanssiers, a renglón seguido, que si esta “caridad imperfecta” es equivocada y cuestionable, la indiferencia —que es la perfección del egoísmo—, es muchísimo peor. Y en esto último, quienes estén libres de culpa que tiene la primera piedra.
Dice el sociólogo alemán Max Weber que la política se orienta por uno de estos dos imperativos: la ética de los principios o la ética de la responsabilidad. La ética de los principios es aquélla que impele a las personas a entregarse de manera total al logro de sus ideales, sin escatimar esfuerzos ni sacrificios propios ni ajenos; añade que, por lo general, estos políticos llevan a sus colectividades hacia destinos inciertos y ajenos a los objetivos proclamados. La ética de la responsabilidad, por el contrario, supone un cálculo razonado de las consecuencias que nuestras determinaciones y nuestros actos desencadenan en la compleja trama de voluntades interactuantes que configuran una sociedad. En otras palabras: cuando la política se sobrecarga de ideología, los resultados suelen ser funestos.
A la luz de la experiencia, sólo nos queda admitir que nos sobró ética de los principios y nos falto ética de la responsabilidad.
En El Príncipe, Nicolo Machiavello afirma: “Ciertamente que es feliz aquél que armoniza su proceder con la calidad de las circunstancias; y de la misma manera, que es infeliz aquel cuyo proceder está en discordancia con los tiempos”. En esta “discordancia con los tiempos” reside, a mi juicio, el meollo de la explicación de la derrota del MRTA, al que algunos analistas han llamado “guerrilla tardía”.
Aparecimos cuando las circunstancias empezaron a tornarse cada vez más desfavorables: al derrumbe de la URSS y el llamado “campo socialista” le siguió la derrota electoral del sandinismo; internamente, la división de la izquierda legal (Izquierda Unida) y el agotamiento de las luchas sociales nos fueron aislando, agravado esto por el hecho de que el enfrentar a un gobierno democrático nos dejaba sin la superioridad moral indispensable para cualquier victoria revolucionaria. Como trágico colofón, como si no bastasen los errores propios del MRTA, éste tuvo que cargar también con los pasivos creados por el PCP-SL, una fuerza con mayor incidencia y gravitación.
Como ya he dicho ante esta Sala, la tragedia del MRTA fue el pretender ser una organización revolucionaria en una época que no era –al menos ya no era– revolucionaria. Al moverse en un creciente vacío social y político, muchas cosas se saldrían de su curso.
El coronel Aureliano Buendía, ese personaje entrañable de Cien años de soledad, que promoviera treinta y dos insurrecciones armadas y las perdiera todas, descubrió un día que era más fácil empezar una guerra que terminarla. Sucede que, con ella, la magnitud de los agravios aumenta, las heridas se amplifican, los rencores se maceran y, como alguien dijo, “el odio reemplaza a las neuronas”. Cuando la política se militariza, se desencadenan fuerzas y pasiones que se van tornando ingobernables y nos atraviesan a todos. Cuando los disparos cesan, quedan secuelas y heridas abiertas: las víctimas y sus familias, los vencedores y los vencidos, los miedos y las rabias; y lo que es más peligroso, una jauría de inescrupulosos que pretenden sacar ventaja y manipular las ansiedades y los temores colectivos para ganar posiciones en sus disputas políticas y periodísticas.
Cuando miro hacia atrás y examino los 18 años que ya llevo en prisión, tengo que señalar que lo más doloroso no han sido las torturas ni los maltratos que sufrí; tampoco lo es el estar separado de los míos —con todo lo que ello implica—; ni siquiera lo es el constatar que a ese pueblo, al que idealistamente ofrendé mi vida, le es indiferente mi destino. Lo más duro, lo verdaderamente doloroso, al menos para mí, es comprobar que nuestro sacrificio sirvió para que las fuerzas más oscuras y retrógradas de la sociedad nos utilizaran para legitimar sus proyectos antidemocráticos y sus fechorías, pretendiendo pasar a la historia como “héroes de la pacificación” y “salvadores del Perú”.
Esta intervención no puede concluir sin un reconocimiento de que nos equivocamos: si bien los fines fueron justos y nobles, erramos en la elección de los medios y extraviamos los caminos. Reitero mi pedido de perdón a quienes pudieran haberse visto afectado por mis actos, así como mi disposición a perdonar a quienes alguna vez me torturaron y maltrataron. Creo que éste es un tiempo de reencuentro y no de avivar rencores. “Hay un tiempo para cada cosa y un tiempo para hacerla bajo el cielo”, está escrito en el Eclesiastés.
No reniego de mi pasado ni de mis sueños. Formo parte de una generación que fundó sus rebeldías en su aspiración de justicia social y solidaridad. Quisimos cambiar el mundo y hacerlo ya. Estábamos llenos de impaciencia y urgencias impostergables. Primero alzamos los puños; y después, en los puños, las armas. No tuvimos en cuenta la advertencia de Bertold Brecht en su poema a los hombres futuros: “también la ira contra la injusticia pone ronca la voz”; “también el odio contra la bajeza desfigura la cara”. De este modo, “nosotros, que queríamos preparar el camino para la amabilidad, no pudimos ser amables”.
Ahora que este Tribunal se apresta a emitir una sentencia, me parece pertinente citar las siguientes palabras del señor Salomón Lerner, presidente de la desactivada Comisión de la Verdad y la Reconciliación: “[…] si la memoria para la dominación es repudiable, también lo es la memoria vindicativa. No se recuerda un episodio de violencia para convertirse en esclavos del pasado, sino para humanizar ese pasado terrible; […] para purificar su sentido. Por ello, esa memoria minuciosa de los agravios que se dirigen a motivar la venganza es, en última instancia, un sometimiento al pasado. Es una memoria que no libera, sino que aprisiona; que no eleva el pasado sino que degrada el presente. Los antiguos griegos enseñaron que una forma de alcanzar la libertad era romper el círculo fatal de la venganza. La memoria ha de servir para ello y no para encerrarnos en un ciclo infinito de agravios y represalias”.


Alberto Gálvez Olaechea
Establecimiento Penal «Miguel Castro Castro», Lima-Perú


Lima, marzo del 2006

sábado, febrero 18, 2006

Me llego otro mail...

Que bonito, gracias a los amigos secretos

La incansable búsqueda del amor

El amor no es fundamentalmente una relación con una persona específica, sino una actitud, una orientación de carácter que determina la relación de una persona hacia el mundo como un todo.

El amor es la única respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana. Amar es un arte y debemos dominar tanto la teoría como la práctica del amor. Nuestra mayor necesidad es superar la soledad y la separación. Tratamos de huir de la separación por diversos medios. Buscamos la conformidad, confundiéndola con la unión. Ésta es una forma de existir que nos destroza el alma.

El amor maduro consiste en unirse, pero a condición de preservar la propia integridad e individualidad. Es paradójico: dos seres se vuelven uno y siguen siendo dos. Dar es la más alta expresión de potencia. Los elementos integrantes del amor son el cuidado que es preocupación activa por el crecimiento y la vida de la persona amada; la responsabilidad que es atender a las propias necesidades físicas así como a nuestras necesidades superiores y el respeto que es permitir que los demás crezcan como lo necesiten, en sus propios términos.

Aprender a amar no es fácil; requiere disciplina en toda nuestra vida personal y exige concentración, soledad, reflexión, autoconocimiento, escucha, vivir en el presente, paciencia. Y por encima de todo, para aprender a amar tenemos que hacer del amor nuestro interés supremo.

Aprendiendo a amar... no es fácil todo esto, no?

viernes, febrero 17, 2006

Espejo






Para mi corazón basta tu pecho
Para tu libertad bastan mis alas...


Dijo nuestro Pablo Neruda...

Hoy me acordé de estas palabras mientras hablaba y hablaba tratando de explicar, algo que no le interesaba escuchar a quien me miraba a los ojos y de pronto me vi reflejado en un espejo, no siendo capaz de escuchar.
Encuentros desencuentros, son parte de la vida, son parte de la ficción que vamos escribiendo día a día, minuto a minuto, segundo a segundo...
Muchas veces es difícil de explicar lo que uno siente, creo que es imposible pero el sabor de la vida esta en intentarlo.
Es por eso que el cine me apasiona, por que cuando es buen cine, en él se tocan los temas que brotan de nuestro mundo interior sin hacerlos explícitos, algo así como hacer una gran descripción de la panadería para realmente saber lo maravilloso que es el olor del pan recién saliendo del horno y mejor aun sin describir el olor del pan, poder abrir una ventana a que cada uno de los espectadores evoque, aportando algo de su vida.
Dos frecuencias de onda al fin... sonido y luz que nos permiten viajar a través de tiempo y el espacio, hoy se mezclan.
Ficción y realidad se fusionan, ya no se que vi y que viví, las películas que voy viendo se hacen parte de una gigante que las contiene y esta se hace parte de mi vida.
Hoy en la tarde me viví como en un buena película, algo que ya había visto o mejor dicho experimentado, pero no dejó de ser un gran sorpresa y eso me alegró mucho, aunque la experiencia no fue muy grata, me sentí vivo, disfrutando de la realidad y la ficción como si fuera la primera vez.
Algo así, también, se puede experimentar desde el otro extremo, en Old Boy, que no deja de impresionar por el realismo de la ficción, gracias a que no se detienen ni un segundo a explicar nada.
Las cosas son como son y no por ello son buenas o malas.
La moral es algo que cambia según el contexto de quien la haga valer, los personajes buscando hacer justicia, se pierden en un mundo donde solo habitan sus propios fantasmas y estos a su vez para seguir viviendo, se alimentan de miedo, dolor, frustraciones, orgullo, etcétera.
Old boy es cruda, pero la vida más por que el guión lo escribe uno y los coautores son nuestros fantasmas.
Y lo que es más crudo: el protagonista, en la vida, no se puede cambiar aunque actúe mal.
Un film no solo se ve, también te ve y opina de lo que ve en ti, del mismo modo que uno opina de él... instantáneamente.

PD: En la palabra crudo no hay carga, negativa ni positiva, recuerden que el suchi es crudo y es exquisito, y si no te gusta el suchi, puedes evocar una buena ensalada.

miércoles, febrero 01, 2006

Premio especial a los actores


Anoche se entregaron los premios Pedro Sienna, acontecimiento en el que el concejo del arte y la industria audiovisual, de la Republica de Chile, reconoce el trabajo y la perseverancia, también podríamos decir el idealismo, la obsesión y la locura, de sus compatriotas audiovisualistas.
En su primera versión fueron premiados y reconocidos todos aquellos quienes día a día ponen gran parte de su vida, si en algunos casos no es toda, en esto a lo que llamamos la naciente industria cinematográfica. (Aunque aun es prematuro hablar de ello, pues aun nos falta bastante).
La noche se puso realmente emocionante cuando el documentalista Sergio Bravo subió al escenario a decir algunas palabras, en razón del reconocimiento a su larga trayectoria, que incluye un periodo en el que ser cineasta era ser subversivo, palabra que arrastraba, por aquellos días del régimen militar el significado que hoy tiene terrorista, o sea ser perseguible aunque solo sea por sus ideas opuestas a dicho régimen, hasta poner en riesgo su vida.
La mancha en el mantel de tan bonita velada la puso nuevamente el jurado, que otra vez actuó como un padre castigador, declarando desierta la categoría de actor, principal y secundario como si los nominados no hubieran hecho bien su tarea, debo decir que me da un poco de vergüenza ajena esa bofetada a nuestros compañeros de viaje de esta ya difícil y quijotesca tarea de hacer películas, recordemos que son los actores quienes dan la cara por nosotros, que son ellos los que primero se exponen incluso a cambio de nada más que la alegría de participar en un proyecto que le hace sentido, pero lo más importante es que son ellos quienes abren la ventana a la emoción de cada film. Por mi parte entonces mil disculpas por no haber sido más enérgico, pero es que uno se pone muy nervioso, al subir a un estrado, aunque sea en representación de nuestro maestro Raúl Ruiz. A quien el jurado no pudo más que darle un premio especial por que uno o algunos de ellos no vieron la película. Cosas que pasan de las que tenemos mucho que aprender.
Entonces desde este humilde blog mi reconocimiento total y mi premio especial a todos los actores que estuvieron nominados. En especial a Marcial Rubio que tuvo que tomarse el trago amargo en la misma plaza Mulato Gil y de quien estoy seguro estamos orgullosos muchos chilenos, por su actuación en “Dias de Campo”

viernes, enero 27, 2006

Me llego un mail...

Cuando ya me haya ido

Foto: Tamia Portugal



Cuando ya me haya ido amor,
búscame en el horizonte,
búscame en el ténue ocaso
y me encontrarás con el lucero.
No te canses, no me olvides,
sólo... búscame.
Piensa en aquel arroyo,
búscame el el agua fresca
siéntela cerca tuyo
y sentirás mis labios, mis besos
cuál fruta tierna y fresca.
No estés triste, no llores, solo recuerdame.
Recuerdame en la sonrisa de un niño
en la inocente brisa
que se transforma en vendabal.
Recuerdame en las flores,
en la fuente de agua viva,
en el vuelo de una ave,
en la luz de un candil encendido.
Cierra los ojos y escucha tu corazón
él, te abrirá el cofre de los recuerdos,
él, me traerá de vuelta a tí,
él, te recordará que te amé, te amo y te amaré.
Cuando me haya ido amor,
no mueras conmigo,
vive por mi y por ti, hónrame así.
Nunca olvides que estoy contigo,
tomándote de la mano,
aunque solo la sientas como una brisa
besándote y acariciándote
aunque no lo creas.
Cuando me haya ido amor,
no desesperes, no llores,
búscame en tu corazón
y allí me encontrarás
solo para ti, eternamente.

domingo, enero 01, 2006

Tiempo y cine


Ayer desperté con muchas ganas de escribir, incluso tenía las frases en mi cabeza, me levante lentamente para que las ideas no se desordenen, respire profundo, pero fue cosa de salir de la pieza, los llamados telefónicos, las conversas, el tiempo de prender el computador. Se fueron enredando las cosas.
Hoy ya es otro día, el primer día del año 2006, falta poco para el 2046, para esa fecha tendré 70 espero ya estar cerca de ser abuelo para esos días.
Algo me acuerdo de lo que quería hablar… Se trata de la amistad…
Desperté reflexionando sobre este año que pasó y me di cuenta de haber vivido muchas experiencias, la mayoría gratas y de las que no lo fueron aprendí mucho, así es que ni una queja.
A los amigos, a los amigos queridos quiero decirles que: La intensidad de nuestras experiencias, que incluso no llevaron a tomar distancia, no fue motivo de perder el gran cariño y respeto que guardo para con ustedes.
Fueron tiempos difíciles, de mucho aprender y de lo que más aprendí es que es tiempo de hacerse cómplices, querámoslo o no somos una generación y nos vamos a tener que acompañar, aunque le demos la vuelta al mundo nos seguiremos encontrando, aunque nos tapemos los ojos, nos pasará lo que a la avestruz. Así que es tiempo de recuperar nuestro espíritu de clan y seguir haciendo lo que mejor hacemos películas, o por lo menos pasarnos películas.
Sea como sea les deseo sinceramente un año de sueños cumplidos, en los que reconozcamos la alegría de vivir y de compartir.
Que nuestra pasión por el cine siga siendo el espejo de nuestras sonrisas y pucheros…

jueves, diciembre 15, 2005

La vida soñada de los Ángeles


Un amigote me regaló, “La vida soñada de los Ángeles”, después de verla, salí a caminar por la calle y confirmé que la sonrisa femenina, no solo conmueve, si no que también alegra la vida, nada como ver esos los ojos brillantes, océanos de vida por donde se manifiesta el espíritu de donde venimos y del que estamos hechos todos.
Veo pasar mujeres, veo para abismos, veo ríos que contienen el cielo y se nutren de la tierra.
Las veo, una a una, dar pasos que me hablan de universos múltiples y ahora al llegar a la casa, mientras abro las puestas siento un cierto olor manzanilla, para ser exactos a Chamomilla, que anuncia el rito del encuentro con una cándida sonrisa.
Erick Zonca y su relato sencillo me permitieron un viaje asombroso que nace en lo cotidiano y se desarrolla en un mundo interior sin prejuicios morales.
El amor sin condiciones se hace tan puro que trasciende incluso nuestras propias vidas.
Ahora, cuando algún momento del día se pone difícil, solo pienso en la sonrisa con olor a manzanilla y los ángeles me hablan de sus sueños y yo me pongo a soñar con ellos.

sábado, diciembre 10, 2005

Explorando el cielo anterior


Desde la distancia y con buena memoria, con el sol en la cara, recostado sobre el césped, miro el cielo de azul rabioso.
Sin querer, en un instante tomo conciencia del tiempo…
Donde estoy, convergen muchos caminos, muchas historias, muchas vidas.
De pronto el océano de afectos me llena de alegría, pero también de nostalgia y esa pequeña embarcación que suelo ser, sube y baja olas de calmas y tormentas.
Ciertos momentos de la vida se hacen presentes, pero con la paz de la distancia y el cariño que nunca muere… por que si alguna vez quise a alguien, que hoy no esta a mi lado, ese cariño no se perdió.
Miro para atrás desde esa ventana y me doy cuenta de que algunas veces no fui justo, que me equivoqué, y hasta daño hice, muchas veces por inmadurez (sin animo de justificar), otras veces pequé de incauto y me toco a mi padecer los trancazos, pero que hoy al fin estoy tranquilo y desde esa calma, desde mi simple humanidad pido disculpas por las torpezas, por la contradicciones o por lo que sientan que debo disculparme.
Como decía, son muchos los caminos que convergen y no hay blog que aguante tanto detalle, pero es buen momento para decir gracias por el amor que me han dado y perdón por lo bueno que no pude ser.
Ahora se podría decir de un modo u otro que somos una familia, un gran familia, que se acerca y se distancia, pero al fin es una familia, con lado bueno con lado malo, con infinitos lados, un clan del que me siento muy, pero muy contento.

lunes, diciembre 05, 2005

Silencio


Estuve en un lugar donde las palabras reinan, donde los que hablan fuerte y golpean la mesa, se imponen. Ahí, recordé la tormenta sobre el lago, vi nuevamente como el viento arrastró el agua que caía del cielo y la mezcló con todo lo que encontraba en la tierra para golpear el bosque.
Con movimientos lentos, de un lado a otro, cada árbol y un suave crujir de madera se adaptan al momento dando paso al apasionado vendaval.
Luego entonces, el silencio…
Una que otra hoja saltando de un rayo de luz a otro, para llegar al húmedo suelo donde su naturaleza cambiará.
Entonces nuevamente recordé, recordé un personaje que habita una tormenta de palabras y que con su silencio equilibra, equilibra como un árbol de buena sombra que ha demorado años en crecer.
Sus miradas, su presencia, nuevamente sus silencios son la fuerza de aquellos que no vemos nunca, aquellos que día a día mueven el mundo, sin otro motivo que agradecer la vida, aunque esta brote en un vertedero.
Ahora no puedo guardar silencio, soy viento, me agito y me calmo para evocar a la Celadora (Annabella Claramount), de Desórdenes Mentales que desde su silencio me habla, me habla de un universo que no es fácil de advertir.
(Foto de José Luis Rebolledo)

lunes, noviembre 28, 2005

Jacaranda


Cómo un árbol de Jacaranda, que sabe dar buena sombra y con esa sabiduría adquirida en el transcurso de tantos años.
Doña Olga y su perfume de alegría, nos reunieron para festejar a su hijo Raúl, que una vez más la emociona con un importante reconocimiento que le hace Francia.
Con movimientos lentos y con una gran dulzura encabezó la mesa.
Nombrándonos uno a uno, nos hizo sentir parte de una gran familia, parte de una corte de damas y caballeros que cada cierto tiempo converge en un mundo donde los sueños son el eje de una realidad sincera, que con ojos desnudos observan el paso del tiempo.
Ceviche y Ají de gallina fueron el aderezo para nuestro encuentro.
Como en los mejores tiempos, nos reunimos en la mañana y cocinamos con Doña Alda y Sarita, la sala de maquinas funcionó a todo vapor, con ayudantes extras que entraban y salían.
Mientras los comensales llegaban uno a uno con flores para festejar a quien, en ningún momento dejo de creer en el llamado que el arte y el pensamiento le hacían a su hijo.
Recordamos también a Don Ernesto, que con un poco más de dudas se las arregló para convencer a sus amigos marinos de crear una productora de cine que permitiera hacer Tres Tristes Tigres.
Y aunque para aquella época yo no había nacido, ahora como con una maquina del tiempo, los recuerdos de Doña Olga se hacen mis recuerdos y le agradezco el privilegio de invitarnos a evocar.
Sonó el teléfono justo cuando se levantaban las copas para el salud de honor, Raúl como invocado, con el don de la ubicuidad que ya lo caracteriza, llamaba desde París.
Con una astuta sonrisa y brillo en los ojos Doña Olga, como descubierta en una gran travesura, pasó nuevamente lista, mientras aplaudíamos todos creando un puente de amistad que cruzó en milésimas de segundo el océano Atlántico.

domingo, noviembre 27, 2005

Flor de cloaca


Hoy vi a una niña crecer, manifestarse en el tiempo, la veo desarrollarse en la dulce impermanencia del día a día, cuando me toca dialogar con ella, me habla del lado oscuro de la humanidad y es así como hace brotar en mi, la flor de la cloaca, aquella que se aferra a la tierra para recordar que la vida es nacer y morir sin miedo, que lo bello se origina en cualquier parte.
En ella habitan cuatro mujeres, cuatro diversas mujeres que al fin son una, que habla del dolor del deseo, pero sobretodo de la esperanza de un mundo mejor. Aunque para ello se tenga que morir.
“Desórdenes Mentales” es un obra de teatro que dan ganas de ver muchas veces, aunque después de cada función el agotamiento es una experiencia segura, pero luego de respirar la reflexión también asegura la experiencia de volver a nacer.
(En este caso la foto es de José Luis Rebolledo, gracias)

jueves, noviembre 24, 2005

Axiales



Las hojas se baten con el viento, como mariposas saludando la primavera, el sol pega en mi espalda recordándome que alguna vez fui un dinosaurio, que bebía agua de un lago que hoy desaparecido aun esta en la memoria universal.
Por que somos energía y masa a la vez, por que la energía no termina ni comienza, solo se transforma y el paso del tiempo es solo un síntoma.
Por que tengo la esperanza de que cualquier quantum que habitó algún chaman, que talvez fue energía que dio movimiento al insecto de tiempos remotos o que cooperó en la formación de una pequeña ola en el basto mar, hoy me habite recordándome el cielo anterior que me dio vida y otras vidas, descanso entre el cielo y la tierra.
Mientras en el infinito una estrella se apaga, hoy su energía que nació hace miles de millones de años luz, toca mi retina y se transforma en una irresistible idea de un total vació, que de tan vacío lo llena todo.
Otra vez miro el espejo y en él descubro un cuerpo que se sacude como una plancha de metal, formada por un holograma del tiempo.

lunes, noviembre 21, 2005

El rió sigue su cauce



Nada que hacer, estos días han estado de maravilla, llevamos en la canasta dos días de rodaje con Paloco y que manera de disfrutar del talento de una bonita familia que se conforma en torno al rito de filmar.
Experiencias como ésta son la que quiero conservar en mi memoria, la risa, los buenos sentimientos acompañados de autodisciplina y el desafío de componer imágenes que hablen por si solas, el gusto de crear atmósferas que nos trasladen a mundos imaginarios, con tiempos imaginarios, es todo lo que uno puede pedir.
Búsquedas y hallazgos, perder el norte y regresar, cuidar de nosotros y poder confiar en nuestro director, que gran regalo, no puedo más que agradecer esta gran oportunidad que se me ha brindado..
Un salud entonces por la pandilla de Don gato y que sean más nuestras exploraciones al genero de la narración corta.
Un salud a su circulo de hierro del que he aprendido mucho, sobre el equilibrio, la humildad, la paciencia, la precisión y el perfecto orden que hay dentro de un caos propuesto por el estilo creativo de nuestro realizador.

El infinito en la piel


Lluvia en el bosque, pureza
Viento en el bosque, entusiasmo
Semillas en el bosque, paciencia

Me acerco a un nuevo abismo aunque temo.
Prefiero dar el salto nuevamente, incluso prefiero morir en el intento.
Aprender a caer y adaptarse a lo nuevo que da el presente.
Brotan nuevas flores, las observo silenciosamente y pese a lo tentador del perfume las dejo crecer sin intervenir.
Me aproximo a ellas con pureza, entusiasmo y paciencia, descubriendo el ciclo natural de las cosas.
Agradezco las caricias coquetas del girasol, que a cambio solo pide un poco de agua.
despierto a la naturaleza de mis pensamientos y agradezco a la vida cada oportunidad de sentirme vivo.

miércoles, noviembre 16, 2005

William Blake...

Aquel que se ata a una alegría
la alada vida destruye;
aquel que besa la alegría segun vuela
vive en la aurora de la eternidad

martes, noviembre 15, 2005

Gné Jung y Tsul Trim


La tormenta cede, pese a que todavía llueve un poco sobre mojado.
La lección está por aprenderse, no queda más que agradecer con verdadero y profundo amor a quien fue capaz, desde la intuición y el desconcierto, de despertarme, de la única manera que era posible, con un baldazo de agua fría.
Es verdad que estaba sumido en una extraña idea de futuro inalterable y olvidé que la esencia de la vida es la impermanencia, que nuestra existencia es tan pasajera como las nubes del invierno.
Leí un poema tibetano que me gustaría compartir, pues fue como verse en un espejo…

Bajo por la calle
Hay un enorme hoyo en la acera.
Me caigo dentro
Estoy perdido…impotente.
No es mi responsabilidad.
Tardo una eternidad en salir de allí.

Bajo por la misma calle
Hay un enorme hoyo en la acera.
Hago como que no lo veo.
Vuelvo a caer dentro.
No puedo creer que esté en el mismo lugar.
Pero no es mi responsabilidad
Todavía me tardo mucho tiempo en salir de allí

Bajo por la misma calle.
Hay un enorme hoyo en la acera.
Veo que está allí.
Igual caigo en él…es un hábito.
Tengo los ojos abiertos.
Se donde estoy.
Es mi responsabilidad
Salgo inmediatamente de allí.

Bajo por la misma calle.
Hay un enorme hoyo en la acera.
Paso por el lado

Bajo por otra calle

Lo cierto es que cuando terminé de leer, más me pareció un anti poema, que otra cosa, pero el rumor que quedó en mi memoria al fin terminó por hacerme saltar de emoción.
Es tiempo entoces de Gné Jung y Tsul Trim.
Una vez más, desde lo profundo, gracias a ese sabio e intuitivo comportamiento, lo recordaré como una bendición.
Si las estaciones de año cambian, por que no han de cambiar nuestras vidas, lo único que perdura en el tiempo es el amor y el conocimiento.

lunes, noviembre 14, 2005

El árbol


No saber enfrentar la idea de la perdida te puede llevar al extravío en ti mismo, es difícil ver entre la niebla de los miedos no resueltos.
Si uno no esta preparado para el desprendimiento, puede llegar a lugares profundamente oscuros, y debilitarse hasta el punto de llegar a algún tipo enfermedad.
Y parece ser, que eso fue lo que me pasó hace no mucho tiempo, me enfermé de amor.
No tener la madures suficiente para soltar, pese a que intuía que debía dejar partir esos afectos, significó en primera instancia traicionarme a mi mismo, enceguecerme y convertirme en un ser muy vulnerable y por lo tanto muy peligroso, tanto así que palabras de algún desconocido fueron capaces de hacerme creer, que mi mundo se venía abajo.
Mi espíritu, no estaba preparado para aceptar esa pequeña muerte, es que nadie me había preparado para algo así o si alguien lo hizo, no tuve el tino de escuchar atentamente.
La idea de renunciar a esa pequeña energía que hacía girar un universo que me imaginaba perfecto, no me dejaba en paz, perdía la luz de mis ojos, se me apretaba el tórax, se hacía difícil respirar.
El desconcierto me llevaba a aferrarme desesperadamente, lo que dificultaba más las cosas, pasaban los días y perdía mi agilidad, no me daba cuenta de por que todo se hacía más y más rígido, todo cuanto tocaba se rompía.
Ahora que ha pasado tiempo, voy entendiendo un poco más sobre la fuerza del amor y de lo diestro que hay que aprender a ser en cada pequeña muerte, pues parece ser que estas son la practica y lección para enfrentar la última de todas las muertes. Esa que hasta a algunos les da miedo nombrar.
Hacerse expectativas sobre un vinculo con cualquier persona significa no darle la posibilidad al otro de ser quien es, es restringir su comportamiento, quitarle la libertad y de ese modo quitársela a uno mismo.
Si no es posible desarrollar el vínculo desde el principio, en el amor, tolerancia, libertad y en confianza, difícilmente se podrá avanzar, difícilmente habrá complicidad.
Las sopechas terminan haciéndose una profecía auto cumplida, pues aunque no sean ciertas se experimentan como tal, la imaginación termina por engañarnos haciéndonos vivir un estado de irreal realidad.
Hoy aprendo que la posibilidad de sufrir o no, está en mi capacidad de dejar que los otros sean quienes son sin pretender que den nada a cambio de lo que yo doy y agradecer cada uno de los gestos que hacen para mí.
Y desde ahí, primeramente pido perdón por mi inmadurez y doy gracias a ese gran árbol que son todas y cada una de las personas con las que me he encontrado en este viaje que es la vida y con las que espero me seguiré encontrando.

domingo, noviembre 13, 2005

El espejo



Una mañana te levantaras y cantaras separando tus alas,
llevándolas al cielo
Esa mañana nadie podrá dañarte

Desde hace muy pocos días escribo una serié de cartas que llegarán a ninguna parte o más bien a países lejanos imaginarios, habitados por amigos, amigas, romances o amantes imaginarias, les cuento un poco de este lugar donde vivo, de este lugar que quiero que imaginen, habitado por seres extraños como yo, como mis amigos, mis parientes, mis compañeros de trabajo, o solo conocidos y desconocidos que veo en la calle.
E imagino como nos imaginaran, con la esperanza de saltar del otro lado del espejo, para desde ahí imaginarnos a nosotros también.

“Ciudad de luces buscando el amor, siguiendo lideres absurdamente crueles con ínfulas de fama, estrellas fugaces, sonrisas cambiando para siempre, tan solos, creciendo en público”.

¿Qué vemos ahí?
El párrafo entre comillas fue hecho puramente con títulos de canciones de Lou Reed…

Ahora escucho a Louis Armstrong e imagino que canta para mi:

-“Una mañana te levantaras y cantaras separando tus alas,
llevándolas al cielo
Esa mañana nadie podrá dañarte-

sábado, noviembre 12, 2005

At last


Tres girasoles entraron a mi casa con una tímida sonrisa… yo quería estar solo pero los coquetos hicieron como que no escuchaban.
Mire al suelo sin saber que decir y los patanes ahí refrescándose bajo la llave de agua… Mientras el computador a quien nadie le había preguntado nada, se pone a tocar “Perfect Day” de Lou Reed, me di vuelta y le dije…_” ya que estas tan entrometido, por que mejor no te pones “Walk on the Wild Side”.
Ahora los girasoles instalados en la parte más visible de la sala, me miran mientras escribo esto.
Y aunque suene extraño, dan la sensación de escuchar atentamente lo que hablo, la música que toca aleatoria mente el computador e incluso, parecen estar atentos al tecleo, como si supieran que hablo de ellos…

Pasa el tiempo y me acostumbro a esa presencia, a esa compañía silenciosa… ahora les agradezco con un poco de agua…
Han pasado algunos días y la confianza permite que los girasoles amanezcan despeinados, cada vez más atentos a luz de la mañana.
Algo me dice que tendrán que partir y ahora me gustaría que se quedaran para siempre.
Me miran como diciendo, la vida es así y por eso disfruta lo que te toque en el momento que te toque, después ya será muy tarde.
Tienes que estar más atento chiquitin, si no, la vida se te pasa por el lado.
Y el computador nuevamente increpa con “Perfect Day”, pero una corazonada me dice que tengo que dedicarles “At Last” de Ella Fitzgerald.

jueves, noviembre 10, 2005

El viaje clandestino


Tres alegres tigres caminaban por una ciudad cualquiera, una joven que pasó corriendo se detuvo, desandó un par de pasos, los atajó dándoles un nombre que no recuerdo y pretendió suspenderlos en el tiempo, pero sus sonrisas son como un río que lleva el centro del océano, que viene de la montaña hasta el mar.
Un cauce que ha sabido tronar, que ha dado de beber a incontables espíritus, que ha sido madera, cielo, tierra, fuego, metal.
Un cauce que no se detiene y que sin embargo también reposa…habla con el silencio.
Tres alegres tigres vieron partir a la joven que recordó a donde iba, tembló la tierra y las sombras se han ido, ahora la lluvia moja esas calles, que ya no son las mismas calles de cualquier ciudad y la memoria continua caminando.