Si alguien preguntara
A donde ha ido Sokan,
decid tan solo:
"Tenía cosas que hacer
en el otro mundo"

último Haiku de Sokan

sábado, mayo 27, 2006

“Infamante Electra”


No se exactamente lo que me pasa al ver la obra de Raúl Ruiz, puede que sean muchas cosas a la vez... ¿He ahí el desconcierto?.
En “Infamante Electra” el tiempo y el espacio se curvan al punto de toparse consigo mismos, lo mismo pasó con mis sentidos, me sentí conectado a un universo del que solo tengo una cierta idea y es, en ese momento donde tome cierta conciencia de mi proceso de existir, cohabitando ese y otros universos que no son otra cosa que el salto cuántico de un lado del espejo al otro infinitas veces.

Las texturas que en la escena sufren pequeñas modificaciones, o por la luz o por los pasos de los actores sobre el piso, sugieren algo que sabemos que hay en la historia que no se puede ignorar, pero que no debemos ver hasta cuando estemos preparados para el rito de iniciación, al que naturalmente llegaremos tarde y sin comprender por que.
El juego constante entre la realidad y la fantasía en el texto, me hacen pensar en un docuficción sobre las ideas de un pensador profesional que nos invita a pasar por una hora y un poquito más al palacio de los espejos con infinitas caras.
Me encantaría ver todas las funciones de esa obra, por que me da la sensación de que los actores viajan por lugares distintos cada vez que pasan por ahí...
Me siento un privilegiado después de ver “Infamante Electra”



Fotos Rodrigo Chodil

viernes, mayo 26, 2006

Cosas que cuentan...

Un día me hablaron de cosas terribles que sucedían en Chile, tenía algo así como 8 años y me costó creer que el ser humano podía llegar a esos niveles de desgracia…
¿Que clase de enfermedad es esa?, ¿Como puede estar tan contaminado, por dentro un ser, como para que la violencia lo satisfaga?…
Hoy leo sobre un joven valiente, a quien no olvidare jamás…
El perdió la vida en una protesta, fue baleado y para que ustedes no lo olviden… se llama RONALD WOOD…


Mi sugerencia es: No dejemos en manos de ninguna institución armada nuestro destino, el poder de las armas confunde, aunque suene idealista creo fehacientemente en la inutilidad de llegar a las armas para llegar a algún tipo de acuerdo, ¿No creen que a eso se le llama imposición de ideas?, ¿Tiene sentido que el espíritu del más criminal se imponga?…
Por que no me van a decir, que el que tiene un arma en sus manos no tiene algo de criminal y peor aun, de aquel que dispara el arma o manda a matar y torturar.
Quizás “El príncipe”, se jacta entre sus amigos y familiares de ser una gran persona, con moral y buenas costumbres, quizás que les dice y que no les cuenta…
Mientras desayuna en el calor de su hogar, silenciosamente evocará los días en que trataba cruelmente a sus prisioneros… Pero hoy se tapa el rostro, arremete contra quienes hacen pública su participación en actos que él solo sabe hasta donde llegaron.
Por otras terribles razones ese es otro nombre que no podemos olvidar “Edwin Dimter Bianchi”
Tarde o temprano él dirá si mandó o no a matar a Victor Jara, es lo único que le dará una pequeña oportunidad de morir con algo de dignidad...Por que en paz lo veo muy difícil.

martes, mayo 23, 2006

Días de campo, Raúl Ruiz

Es lento pero con un poco de paciencia se pueden ver algunas imágenes de Días de campo.
La imágenes están hechas con una cámara 25P Panasonic.



En escena Bélgica Castro y Marcial Edwars, la verdad me siento muy privilegiado de la oportunidad de compartir días de trabajo con ellos, además de ser unas personas maravillosas son grandes actores, sin aires divos.
Gracias a ellos por su ejemplar trabajo.

Experimentando

Este es un comercial que dirigió Sergio Quence, yo hice la dirección de fotografía, recuerdo mucho que al filmar veíamos más de lo que imprimía en la película.
En teoría el tratamiento que le di al negativo debía permitirnos un contraste fuerte en el transfer, sin perder el detalle en las pieles de los niños.
Pero como dije... en teoría.
Había leído sobre el comportamiento de las zonas grises con el uso del obturador bien cerrado, esa información la cruce con el tipo de iluminación que aplique, la suerte estuvo de nuestro lado, comprobé en la sala de trasfer que no solo los grises se hacían más negros si que también los detalles en las zonas bien expuestas eran mejores.


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Durante la filmación todos me preguntaban por que se veía tanto, Yorka la directora de arte insistió varias veces en recordar las referencias que me mostraron.
Debo de confesar que con tantas preguntas, solo para mis adentros, me puse un tanto nervioso, pero ya no había vuelta atrás, así es que pa delante no mas.
La confianza que Sergio depositó en mi, tras mi explicación la única vez que preguntó, me tranquilizó mucho. A el muchas gracias por darme la oportunidad de experimentar controladamente.

martes, mayo 16, 2006

Lo siento, de veras lo siento...

Un amor es quien te acepta como eres.
Quien te ayuda a ser mejor.
Es alguien que te levanta el ánimo cuando lo necesitas.
Es alguien con quien se puede bromear sin que te enojes.
Es alguien que se acuerda de ti cuando reza.
Es alguien que te quiere por lo que eres
y no por lo que tienes ni por lo que sabes.
Es alguien que no se queda mirando,
sino que te lleva a mirar juntos en la misma dirección.
Es alguien que se interesa por tus cosas...
aunque sean pequeñas.
Es alguien que se acuerda de ti cuando tu no estás
y no te deja cuando fracasas.
Es alguien que comparte tu soledad y tu tristeza,
así como tus alegrías y tus sonrisas.
Es alguien que trata de entenderte.
Es alguien que sé lanza contigo a correr riesgos
y que nunca te negará su ayuda cuando la necesites.

Hoy estoy sensible al tema...

Y me llega este otro mail



En una de las salas de un colegio había varios niños.


Uno de ellos preguntó:
-Maestra... ¿qué es el amor?


La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.

Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:


-Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.


El primer alumno respondió:
-Yo traje esta flor: ¿no es linda?


Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo:
-Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas: la voy a colocar en mi colección.


El tercer alumno completó:
-Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido ¿no es gracioso?


Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio.

Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo.


Se sentía avergonzada porque no había traído nada.

La maestra se dirigió a ella y le preguntó:
Muy bien: ¿y vos? ¿no has encontrado nada?


La criatura, tímidamente, respondió:
-Disculpe, maestra... Vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Vi también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre ...
Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito.

¿Cómo puedo mostrar lo que traje?


La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.

Texto enviado por la Escuela Tántrica Sivaíta de Madrid

Me ha llegado un email

En un momento preciso...
Una reflexión sobre el amor y la libertad.
Es tiempo de contemplar en silencio, creo ni debería escribir, pero ya está…

La foto que acompaña el texto es de Adrián Portugal


Piensa en alguien cuyo amor desees. ¿Quieres ser alguien especial para esa persona y significar algo importante en su vida?, ¿Quieres que esa persona te ame y se preocupe por ti de una manera especial? Si es así, abre tus ojos y comprueba que estas cometiendo la necedad de invitar a otros a limitar tu libertad. Es como si la otra persona te dijera: "Si quieres ser alguien especial para mí, debes aceptar mis condiciones, porque en el momento en que dejes de responder a mis expectativas, dejaras de serlo" ¿Merece la pena pagar tanto por tan poco?

Imagina que a esa persona, cuyo especial amor ideal, le dices: "Déjame ser yo mismo". Pretender ser especial para alguien significa, fundamentalmente, someterse a la obligación de hacerse grato a esa persona y, consiguientemente, perder la libertad.

Tal vez prefiero mi libertad antes que tu amor. Si tuvieses que escoger entre tener compañía en la cárcel o andar libremente por el mundo en soledad, ¿qué escogerías?

Dile ahora a esa persona: "Te dejo que seas tu mismo, tener tus propios pensamientos, satisfacer tus propios gustos,...". En el momento en que digas esto, observaras una de estas dos cosas: o bien tu corazón se resistirá a pronunciar estas palabras, o bien, pronunciará dichas palabras de corazón sinceramente, y en ese mismo instante se esfumará todo tipo de control y explotación y posesividad.

"Te dejo que seas tú mismo ". Y observaras también algo más: que la otra persona deja automáticamente de ser algo especial e importante para ti, pasando a ser importante del mismo modo que una puesta de sol y una sinfonía son hermosas en sí mismas, del mismo modo en que un árbol es algo especial en sí mismo y no por sus frutos o la sombra que pueda dar.

"Te dejo que seas tú mismo". Al decir estas palabras te has liberado a ti mismo. Ahora ya estas en condiciones de amar. El amor sólo puede existir en libertad. El verdadero amante busca el bien de la persona amada, lo cuál requiera especialmente la liberación de ésta.

domingo, abril 30, 2006

¿Noticias del fin del mundo?

Aquel momento en el que el hombre, descubrió que podía hacer modificaciones al curso natural de las cosas, se sintió tan poderoso que imaginó, podía prescindir de una ética, que la perdida de respeto de su entorno y sobre todo de su espiritualidad no le afectaría.
Hoy es posible tomar conciencia de nuestros errores como conjunto y/o individuos, observando el caos que originan algunos de nuestros actos.
Nuestra comodidad inmadura nos hace pensar que es más fácil evitar el hacernos cargo de las consecuencias de nuestros actos, más tarde nos quejamos de la conspiración universal.
Hemos creado la costumbre de felicitarnos por los acontecimientos positivos de nuestras vidas, haciendo incluso vanagloria de nuestras capacidades y habilidades, pero el momento en el que se nos presentan las dificultades, recurrimos a la exteriorización de la causas de nuestros problemas. Son otros los que se oponen a que nos resulten las cosas (otras personas, dios, el estado, papá, mamá, el jefe, la naturaleza o lo que sea).
Perdonen, es que me encontré con una serie de textos sobre “El arte de existir”.
Y recordé por distintas razones “Las tortugas también vuelan” (Lakposhtha hâm parvaz mikonand) de Bahman Ghobadi. Aunque de acuerdo con mi amigo Pollo y con varias otras personas que dicen que este es un cine que está al borde de manipulador, debo decir que se agradece la idea de reflexionar sobre la guerra y nuestras torpezas humanas desde el punto de vista de los niños.
Para equilibrar la idea, debo decir que el texto también me condujo a los paisajes de “Bad ma ra khahad bord” (El viento nos llevará) de Abbas Kiarostami, donde pude intuir alguna existencia a través de la esencia contradictoria y distraída de nuestro espíritu humano.

Es en ese divagar por la idea de la existencia, se me atravesó una noticia sobre la predicción del fin del mundo en Antofagasta y me saltaron algunas preguntas:

¿Es entonces nuestra conciencia, la que puede modificar las cosas de modo tal que cambie nuestro “destino”?
¿Seremos capaces, de aprender a contemplar el orden natural de las cosas al punto de hacer posible un mundo en el que nos sintamos afortunados, orgullosos, agradecidos y alegres de vivir?
¿Solidaridad, perdón, empatía y compasión, dejaran de ser algún día palabra esotéricas y pasaran a convertirse en parte esencial de nuestra cultura?
¿Aunque no sepamos de donde venimos y hacia donde vamos, algún día nos haremos cargo de nuestro presente, como especie?

PD: Aqui una entrevista que encontré del director Bahman Ghobadi

sábado, abril 29, 2006

Nuevos buenos amigos

Estoy algo cansado, he dormido poco, pero estoy muy contento.
Este año ha sido un buen año y con esto no quiero decir que ha sido fácil, pues el perla llegó con sus exigencias… algunos momentos de mucho esfuerzo, riesgo, dificultades, mañas y mucha concentración.
Pero es un año que devela con claridad, las fortalezas y debilidades de mis vínculos afectivos, amistosos, familiares, de trabajo, etcétera.

Anoche desperté varias veces y en cada oportunidad me alegré de los sueños que tenía, pero lo más interesante fue que en cada sueño me alegraba del universo que percibo despierto.
En él, encuentro nuevos espíritus con quienes comparto mucho últimamente y algo que no deja de asombrarme es que con ellos, aprendo nuevamente a reír, me enseñan a desprenderme de mis prejuicios.
Descubro el humor sin perder la concentración, es más, me estimulo con los ocurrencias de los amigos.
Es cierto lo que dice un amigo, soltar el trapo neuroestimula.
Como aun tengo poca práctica, algunas veces me he sentido como un tonto, justamente por no sabe reír, pero hasta eso, en su momento me causa hilaridad.
Ahora me descubro mirando a través de la ventana del auto, carcajeándome solo, recordando la risa incontenible de la infancia que en algún momento perdí por temor al ridículo.
Ese nefasto terror al ridículo que aprendí, cuando algunos adultos me miraban feo por mis ataques de risa.
Por suerte no me vencieron, hoy hago el ridículo con gusto y me río de sus caras feas.
Gracias a las enseñanzas de Narvi, Carla, Sergio, Roni, Felipe, Pato, recupero una parte importante de mi espíritu dormido.

miércoles, abril 26, 2006

Viento?…



Solo queda el recuerdo que nace en una flauta de pan...
Sonidos dulces como la caña cortada por mi abuela, en algún norte desértico...
De pequeños valles que dan de comer y beber a unos pocos sobrevivientes
piel al sol y sin descanso.


Mañana quiero recordar la luz del despertar en casa de mi abuela Lambayecana, aquella que rebotaba en el piso de tierra dando un toque calido a algunos rincones, donde disfrutaba desayunar té con canela y huevo frito.

martes, abril 25, 2006

Aprendo de la memoria



A sombra de un árbol
un ave reposa
ha llegado la noche

lunes, abril 10, 2006

Memoria


Chiñiue
Originally uploaded by viajebeat.
Infancia que te escondes tras la niebla de un frío invierno escolar, que sonríes con la vieja canción que nostalgia el verano del primer amor...
Que hoy duermes cuando sale el sol tras la cordillera de los andes...
Al despertar no me olvides.
Hoy soy de aquí y no dudo que también de allá, de aquel lugar donde estuvimos antes de nacer, de aquel lugar que talvez imaginé y no me canso de imaginar.
Infancia, que a veces te escucho gritar “El Pueblo Unido”, ¿Por qué cuando te cansas susurras “One”?.

jueves, abril 06, 2006

El huacho


El huacho
Originally uploaded by viajebeat.
Por hoy... sin palabras

miércoles, marzo 22, 2006

Espíritus Vulgares y héroes


Cristo
Original de viajebeat.
¿Recuerdan las razones por las que fue crucificado Cristo?



Hay un hombre, aun joven y con valor, que luchó por sus ideales, que tal vez por la vehemencia de su juventud tomó el camino “equivocado” de las armas.
Hay un hombre que reflexiona sobre la historia que no se cuenta y se hace cargo de forma responsable de los errores cometidos.
Hoy ya no quedan héroes, los héroes han muerto, en realidad lo héroes nunca existieron, solo fueron imágenes creadas por nuestra esperanza de justicia y equidad.
Hoy, hombres verdaderos, valientes y responsables, admirables por su entereza, que pese a ser duramente derrotados, por su vehemencia e ingenuidad idealista, no dejan de ser, no pierden la esencia del espíritu pleno de esperanza en un mundo mejor.
Un mundo donde es posible cohabitar, donde no son necesarias las elites de ningún tipo, un mundo donde las riquezas no vienen del hambre y la desesperación de nuestros prójimos.
Un mundo en el que no sean los espíritus vulgares los que nos lideren, donde la experiencia del pasado nos invita a reflexionar, comprender, descubrir.

A continuación amigos el texto de autodefensa de Alberto Gálvez Olaechea, Un hombre, aun joven y con valor. Que para mi representa a toda una generación que hoy rema solitaria en un mar de espíritus vulgares, incluyéndome.

Alberto Gálvez Olaechea
Texto presentado el viernes 17 de abril en la Base Naval del Callao
ante la Sala Penal Nacional para casos de Terrorismo.




DEFENSA MATERIAL
Autodefensa

Ser o no ser, esa es la cuestión: si se demuestra mayor nobleza de espíritu al soportar los reveses de la mala fortuna, o al empuñar las armas contra un mar de dificultades y, al hacerles frente, acabar con ellas.
W. Shakespeare, “Hamlet”


El conocidísimo fragmento de Shakespeare que he usado como epígrafe muestra cuán antiguo y extendido es este dilema que recurrentemente han enfrentado individuos y generaciones a lo largo del devenir humano.
Ciertos peruanos, en distintos momentos de nuestra historia, también decidieron “empuñar las armas contra un mar de dificultades”. Sucedió con los “montoneros” de Piérola, que en 1895 derrotaron al ejército cacerista en durísimos enfrentamientos, dando inicio a la llamada “República Aristocrática”. Ocurrió con los insurrectos apristas de 1932 y 1948, cuyos sueños de justicia social fueron aplastados a sangre y fuego. Pasó también con los guerrilleros del MIR en 1965 y con el joven poeta Javier Heraud, quien “no tuvo miedo de morir entre pájaros y árboles”
Al referirse a la insurgencia armada de fines del siglo pasado, el padre Hubert Lanssiers, en su libro Los dientes del dragón, la califica de “imperfección de la caridad”; y ésta es, desde mi punto de vista, una de las definiciones más abarcadoras y sugestivas. Caridad, pues si algo hubo entre nosotros fue precisamente un compromiso e identificación plena con los sufrimientos y las esperanzas de los desposeídos y humildes; asumimos la política como un apostolado, una entrega total al ideal de justicia y solidaridad. Imperfección, porque asociamos estas aspiraciones justas al ejercicio de lo que consideramos entonces un camino necesario: el de la lucha armada, irrogándonos una representación que nadie nos concedió y autoerigiéndonos en voluntad justiciera de un pueblo que no había sido consultado.
Añade el padre Lanssiers, a renglón seguido, que si esta “caridad imperfecta” es equivocada y cuestionable, la indiferencia —que es la perfección del egoísmo—, es muchísimo peor. Y en esto último, quienes estén libres de culpa que tiene la primera piedra.
Dice el sociólogo alemán Max Weber que la política se orienta por uno de estos dos imperativos: la ética de los principios o la ética de la responsabilidad. La ética de los principios es aquélla que impele a las personas a entregarse de manera total al logro de sus ideales, sin escatimar esfuerzos ni sacrificios propios ni ajenos; añade que, por lo general, estos políticos llevan a sus colectividades hacia destinos inciertos y ajenos a los objetivos proclamados. La ética de la responsabilidad, por el contrario, supone un cálculo razonado de las consecuencias que nuestras determinaciones y nuestros actos desencadenan en la compleja trama de voluntades interactuantes que configuran una sociedad. En otras palabras: cuando la política se sobrecarga de ideología, los resultados suelen ser funestos.
A la luz de la experiencia, sólo nos queda admitir que nos sobró ética de los principios y nos falto ética de la responsabilidad.
En El Príncipe, Nicolo Machiavello afirma: “Ciertamente que es feliz aquél que armoniza su proceder con la calidad de las circunstancias; y de la misma manera, que es infeliz aquel cuyo proceder está en discordancia con los tiempos”. En esta “discordancia con los tiempos” reside, a mi juicio, el meollo de la explicación de la derrota del MRTA, al que algunos analistas han llamado “guerrilla tardía”.
Aparecimos cuando las circunstancias empezaron a tornarse cada vez más desfavorables: al derrumbe de la URSS y el llamado “campo socialista” le siguió la derrota electoral del sandinismo; internamente, la división de la izquierda legal (Izquierda Unida) y el agotamiento de las luchas sociales nos fueron aislando, agravado esto por el hecho de que el enfrentar a un gobierno democrático nos dejaba sin la superioridad moral indispensable para cualquier victoria revolucionaria. Como trágico colofón, como si no bastasen los errores propios del MRTA, éste tuvo que cargar también con los pasivos creados por el PCP-SL, una fuerza con mayor incidencia y gravitación.
Como ya he dicho ante esta Sala, la tragedia del MRTA fue el pretender ser una organización revolucionaria en una época que no era –al menos ya no era– revolucionaria. Al moverse en un creciente vacío social y político, muchas cosas se saldrían de su curso.
El coronel Aureliano Buendía, ese personaje entrañable de Cien años de soledad, que promoviera treinta y dos insurrecciones armadas y las perdiera todas, descubrió un día que era más fácil empezar una guerra que terminarla. Sucede que, con ella, la magnitud de los agravios aumenta, las heridas se amplifican, los rencores se maceran y, como alguien dijo, “el odio reemplaza a las neuronas”. Cuando la política se militariza, se desencadenan fuerzas y pasiones que se van tornando ingobernables y nos atraviesan a todos. Cuando los disparos cesan, quedan secuelas y heridas abiertas: las víctimas y sus familias, los vencedores y los vencidos, los miedos y las rabias; y lo que es más peligroso, una jauría de inescrupulosos que pretenden sacar ventaja y manipular las ansiedades y los temores colectivos para ganar posiciones en sus disputas políticas y periodísticas.
Cuando miro hacia atrás y examino los 18 años que ya llevo en prisión, tengo que señalar que lo más doloroso no han sido las torturas ni los maltratos que sufrí; tampoco lo es el estar separado de los míos —con todo lo que ello implica—; ni siquiera lo es el constatar que a ese pueblo, al que idealistamente ofrendé mi vida, le es indiferente mi destino. Lo más duro, lo verdaderamente doloroso, al menos para mí, es comprobar que nuestro sacrificio sirvió para que las fuerzas más oscuras y retrógradas de la sociedad nos utilizaran para legitimar sus proyectos antidemocráticos y sus fechorías, pretendiendo pasar a la historia como “héroes de la pacificación” y “salvadores del Perú”.
Esta intervención no puede concluir sin un reconocimiento de que nos equivocamos: si bien los fines fueron justos y nobles, erramos en la elección de los medios y extraviamos los caminos. Reitero mi pedido de perdón a quienes pudieran haberse visto afectado por mis actos, así como mi disposición a perdonar a quienes alguna vez me torturaron y maltrataron. Creo que éste es un tiempo de reencuentro y no de avivar rencores. “Hay un tiempo para cada cosa y un tiempo para hacerla bajo el cielo”, está escrito en el Eclesiastés.
No reniego de mi pasado ni de mis sueños. Formo parte de una generación que fundó sus rebeldías en su aspiración de justicia social y solidaridad. Quisimos cambiar el mundo y hacerlo ya. Estábamos llenos de impaciencia y urgencias impostergables. Primero alzamos los puños; y después, en los puños, las armas. No tuvimos en cuenta la advertencia de Bertold Brecht en su poema a los hombres futuros: “también la ira contra la injusticia pone ronca la voz”; “también el odio contra la bajeza desfigura la cara”. De este modo, “nosotros, que queríamos preparar el camino para la amabilidad, no pudimos ser amables”.
Ahora que este Tribunal se apresta a emitir una sentencia, me parece pertinente citar las siguientes palabras del señor Salomón Lerner, presidente de la desactivada Comisión de la Verdad y la Reconciliación: “[…] si la memoria para la dominación es repudiable, también lo es la memoria vindicativa. No se recuerda un episodio de violencia para convertirse en esclavos del pasado, sino para humanizar ese pasado terrible; […] para purificar su sentido. Por ello, esa memoria minuciosa de los agravios que se dirigen a motivar la venganza es, en última instancia, un sometimiento al pasado. Es una memoria que no libera, sino que aprisiona; que no eleva el pasado sino que degrada el presente. Los antiguos griegos enseñaron que una forma de alcanzar la libertad era romper el círculo fatal de la venganza. La memoria ha de servir para ello y no para encerrarnos en un ciclo infinito de agravios y represalias”.


Alberto Gálvez Olaechea
Establecimiento Penal «Miguel Castro Castro», Lima-Perú


Lima, marzo del 2006

sábado, febrero 18, 2006

Me llego otro mail...

Que bonito, gracias a los amigos secretos

La incansable búsqueda del amor

El amor no es fundamentalmente una relación con una persona específica, sino una actitud, una orientación de carácter que determina la relación de una persona hacia el mundo como un todo.

El amor es la única respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana. Amar es un arte y debemos dominar tanto la teoría como la práctica del amor. Nuestra mayor necesidad es superar la soledad y la separación. Tratamos de huir de la separación por diversos medios. Buscamos la conformidad, confundiéndola con la unión. Ésta es una forma de existir que nos destroza el alma.

El amor maduro consiste en unirse, pero a condición de preservar la propia integridad e individualidad. Es paradójico: dos seres se vuelven uno y siguen siendo dos. Dar es la más alta expresión de potencia. Los elementos integrantes del amor son el cuidado que es preocupación activa por el crecimiento y la vida de la persona amada; la responsabilidad que es atender a las propias necesidades físicas así como a nuestras necesidades superiores y el respeto que es permitir que los demás crezcan como lo necesiten, en sus propios términos.

Aprender a amar no es fácil; requiere disciplina en toda nuestra vida personal y exige concentración, soledad, reflexión, autoconocimiento, escucha, vivir en el presente, paciencia. Y por encima de todo, para aprender a amar tenemos que hacer del amor nuestro interés supremo.

Aprendiendo a amar... no es fácil todo esto, no?

viernes, febrero 17, 2006

Espejo






Para mi corazón basta tu pecho
Para tu libertad bastan mis alas...


Dijo nuestro Pablo Neruda...

Hoy me acordé de estas palabras mientras hablaba y hablaba tratando de explicar, algo que no le interesaba escuchar a quien me miraba a los ojos y de pronto me vi reflejado en un espejo, no siendo capaz de escuchar.
Encuentros desencuentros, son parte de la vida, son parte de la ficción que vamos escribiendo día a día, minuto a minuto, segundo a segundo...
Muchas veces es difícil de explicar lo que uno siente, creo que es imposible pero el sabor de la vida esta en intentarlo.
Es por eso que el cine me apasiona, por que cuando es buen cine, en él se tocan los temas que brotan de nuestro mundo interior sin hacerlos explícitos, algo así como hacer una gran descripción de la panadería para realmente saber lo maravilloso que es el olor del pan recién saliendo del horno y mejor aun sin describir el olor del pan, poder abrir una ventana a que cada uno de los espectadores evoque, aportando algo de su vida.
Dos frecuencias de onda al fin... sonido y luz que nos permiten viajar a través de tiempo y el espacio, hoy se mezclan.
Ficción y realidad se fusionan, ya no se que vi y que viví, las películas que voy viendo se hacen parte de una gigante que las contiene y esta se hace parte de mi vida.
Hoy en la tarde me viví como en un buena película, algo que ya había visto o mejor dicho experimentado, pero no dejó de ser un gran sorpresa y eso me alegró mucho, aunque la experiencia no fue muy grata, me sentí vivo, disfrutando de la realidad y la ficción como si fuera la primera vez.
Algo así, también, se puede experimentar desde el otro extremo, en Old Boy, que no deja de impresionar por el realismo de la ficción, gracias a que no se detienen ni un segundo a explicar nada.
Las cosas son como son y no por ello son buenas o malas.
La moral es algo que cambia según el contexto de quien la haga valer, los personajes buscando hacer justicia, se pierden en un mundo donde solo habitan sus propios fantasmas y estos a su vez para seguir viviendo, se alimentan de miedo, dolor, frustraciones, orgullo, etcétera.
Old boy es cruda, pero la vida más por que el guión lo escribe uno y los coautores son nuestros fantasmas.
Y lo que es más crudo: el protagonista, en la vida, no se puede cambiar aunque actúe mal.
Un film no solo se ve, también te ve y opina de lo que ve en ti, del mismo modo que uno opina de él... instantáneamente.

PD: En la palabra crudo no hay carga, negativa ni positiva, recuerden que el suchi es crudo y es exquisito, y si no te gusta el suchi, puedes evocar una buena ensalada.

miércoles, febrero 01, 2006

Premio especial a los actores


Anoche se entregaron los premios Pedro Sienna, acontecimiento en el que el concejo del arte y la industria audiovisual, de la Republica de Chile, reconoce el trabajo y la perseverancia, también podríamos decir el idealismo, la obsesión y la locura, de sus compatriotas audiovisualistas.
En su primera versión fueron premiados y reconocidos todos aquellos quienes día a día ponen gran parte de su vida, si en algunos casos no es toda, en esto a lo que llamamos la naciente industria cinematográfica. (Aunque aun es prematuro hablar de ello, pues aun nos falta bastante).
La noche se puso realmente emocionante cuando el documentalista Sergio Bravo subió al escenario a decir algunas palabras, en razón del reconocimiento a su larga trayectoria, que incluye un periodo en el que ser cineasta era ser subversivo, palabra que arrastraba, por aquellos días del régimen militar el significado que hoy tiene terrorista, o sea ser perseguible aunque solo sea por sus ideas opuestas a dicho régimen, hasta poner en riesgo su vida.
La mancha en el mantel de tan bonita velada la puso nuevamente el jurado, que otra vez actuó como un padre castigador, declarando desierta la categoría de actor, principal y secundario como si los nominados no hubieran hecho bien su tarea, debo decir que me da un poco de vergüenza ajena esa bofetada a nuestros compañeros de viaje de esta ya difícil y quijotesca tarea de hacer películas, recordemos que son los actores quienes dan la cara por nosotros, que son ellos los que primero se exponen incluso a cambio de nada más que la alegría de participar en un proyecto que le hace sentido, pero lo más importante es que son ellos quienes abren la ventana a la emoción de cada film. Por mi parte entonces mil disculpas por no haber sido más enérgico, pero es que uno se pone muy nervioso, al subir a un estrado, aunque sea en representación de nuestro maestro Raúl Ruiz. A quien el jurado no pudo más que darle un premio especial por que uno o algunos de ellos no vieron la película. Cosas que pasan de las que tenemos mucho que aprender.
Entonces desde este humilde blog mi reconocimiento total y mi premio especial a todos los actores que estuvieron nominados. En especial a Marcial Rubio que tuvo que tomarse el trago amargo en la misma plaza Mulato Gil y de quien estoy seguro estamos orgullosos muchos chilenos, por su actuación en “Dias de Campo”

viernes, enero 27, 2006

Me llego un mail...

Cuando ya me haya ido

Foto: Tamia Portugal



Cuando ya me haya ido amor,
búscame en el horizonte,
búscame en el ténue ocaso
y me encontrarás con el lucero.
No te canses, no me olvides,
sólo... búscame.
Piensa en aquel arroyo,
búscame el el agua fresca
siéntela cerca tuyo
y sentirás mis labios, mis besos
cuál fruta tierna y fresca.
No estés triste, no llores, solo recuerdame.
Recuerdame en la sonrisa de un niño
en la inocente brisa
que se transforma en vendabal.
Recuerdame en las flores,
en la fuente de agua viva,
en el vuelo de una ave,
en la luz de un candil encendido.
Cierra los ojos y escucha tu corazón
él, te abrirá el cofre de los recuerdos,
él, me traerá de vuelta a tí,
él, te recordará que te amé, te amo y te amaré.
Cuando me haya ido amor,
no mueras conmigo,
vive por mi y por ti, hónrame así.
Nunca olvides que estoy contigo,
tomándote de la mano,
aunque solo la sientas como una brisa
besándote y acariciándote
aunque no lo creas.
Cuando me haya ido amor,
no desesperes, no llores,
búscame en tu corazón
y allí me encontrarás
solo para ti, eternamente.

domingo, enero 01, 2006

Tiempo y cine


Ayer desperté con muchas ganas de escribir, incluso tenía las frases en mi cabeza, me levante lentamente para que las ideas no se desordenen, respire profundo, pero fue cosa de salir de la pieza, los llamados telefónicos, las conversas, el tiempo de prender el computador. Se fueron enredando las cosas.
Hoy ya es otro día, el primer día del año 2006, falta poco para el 2046, para esa fecha tendré 70 espero ya estar cerca de ser abuelo para esos días.
Algo me acuerdo de lo que quería hablar… Se trata de la amistad…
Desperté reflexionando sobre este año que pasó y me di cuenta de haber vivido muchas experiencias, la mayoría gratas y de las que no lo fueron aprendí mucho, así es que ni una queja.
A los amigos, a los amigos queridos quiero decirles que: La intensidad de nuestras experiencias, que incluso no llevaron a tomar distancia, no fue motivo de perder el gran cariño y respeto que guardo para con ustedes.
Fueron tiempos difíciles, de mucho aprender y de lo que más aprendí es que es tiempo de hacerse cómplices, querámoslo o no somos una generación y nos vamos a tener que acompañar, aunque le demos la vuelta al mundo nos seguiremos encontrando, aunque nos tapemos los ojos, nos pasará lo que a la avestruz. Así que es tiempo de recuperar nuestro espíritu de clan y seguir haciendo lo que mejor hacemos películas, o por lo menos pasarnos películas.
Sea como sea les deseo sinceramente un año de sueños cumplidos, en los que reconozcamos la alegría de vivir y de compartir.
Que nuestra pasión por el cine siga siendo el espejo de nuestras sonrisas y pucheros…

jueves, diciembre 15, 2005

La vida soñada de los Ángeles


Un amigote me regaló, “La vida soñada de los Ángeles”, después de verla, salí a caminar por la calle y confirmé que la sonrisa femenina, no solo conmueve, si no que también alegra la vida, nada como ver esos los ojos brillantes, océanos de vida por donde se manifiesta el espíritu de donde venimos y del que estamos hechos todos.
Veo pasar mujeres, veo para abismos, veo ríos que contienen el cielo y se nutren de la tierra.
Las veo, una a una, dar pasos que me hablan de universos múltiples y ahora al llegar a la casa, mientras abro las puestas siento un cierto olor manzanilla, para ser exactos a Chamomilla, que anuncia el rito del encuentro con una cándida sonrisa.
Erick Zonca y su relato sencillo me permitieron un viaje asombroso que nace en lo cotidiano y se desarrolla en un mundo interior sin prejuicios morales.
El amor sin condiciones se hace tan puro que trasciende incluso nuestras propias vidas.
Ahora, cuando algún momento del día se pone difícil, solo pienso en la sonrisa con olor a manzanilla y los ángeles me hablan de sus sueños y yo me pongo a soñar con ellos.