sábado, julio 29, 2006

La llegada


Luces y sombras de una ciudad que recuerdo, por sus veranos calurosos, calles angostas y habitantes con animo de festejar.
En el aeropuerto, la primera señal de adaptación, cualquier tela que toca tu cuerpo se humedece.
Imagino en el otro lado del mundo a mis amigos abrigados, preparando nuevos proyectos que me hubieran gustado filmar, mientras Flor de maravilla perinolea disfrutando del calor del hogar.
KBB es la base de operaciones de 199 recetas para ser feliz ( film que nos reúne en Cataluña) y esta a toda maquina, he dormido poco y el cambio de horario tiene a mi cuerpo algo confundido, pero la energía se contagia y quiero enterarme de todo lo que está pasando, conocer al equipo, sus métodos, dinámicas.
Aun faltan algunos que están en viaje, vamos llegando poco a poco, mientras el equipo de producción prepara el terreno en una situación muy particular, somos un proyecto independiente y "pobre" del tercer mundo intentando filmar en euros.

Pasan unas horas y nos vamos a ver locaciones, mi GPS interno intenta reconstruir el mapa, cada quien tiene sus distintos caminos para llegar a la locación principal, eso y el cuerpo 6 horas atrasado en su metabolismo, no ayudan mucho, pero me alegro de vivir esta experiencia que me tiene sumergido en una pecera ajena.

5 comentarios:

  1. eeehhh! que bien....

    me alegro!

    saludos!... saludos a la familia por esos lados!

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  2. Que la alegría y la creatividad los acompañe con ese sol radiante...
    Calles húmedas de conocimiento que se funden con la cultura chilena.
    Cariños y felicitaciones a todo el equipo humano que lucha a toda máquina por llevar adelante una nueva película.

    Besos desde un Chile lluvioso frío pero contento.

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  3. JUEGOS


    Los niños juegan en sillas diminutas,
    los grandes no tienen nada con qué jugar.
    Los grandes dicen a los niños
    que se debe hablar en voz baja.
    Los grandes están de pie
    junto a la luz ruinosa de la tarde.

    Los niños reciben de la noche
    los cuentos que llegan
    como un tropel de terneros manchados,
    mientras los grandes repiten
    que se debe hablar con voz baja.

    Los niños se esconden
    bajo la escalera de caracol
    contando sus historias incontables
    como mazorcas asoleándose en los techos
    y para los grandes sólo llega el silencio
    vacío como un muro que ya no recorren sombras.


    Jorge Teillier, el poeta de la lluvia.

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  4. Pues mucha suerte de nuevo. Ya nos estarás relatando sobre tu experiencia al otro lado del charco.

    Pasa cuando quieras a mi blog. Para que sigamos en contacto.

    Un abrazo desde Ciudad de México.

    Sergio

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  5. Gracias Chami amor por tus palabras y el poema de Teillier,gracias por tus deseos de éxito.

    Besos
    Mil

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