
Donde estes estamos, donde estamos estas...
Que luz y sombra te acompañen querido Jesús, sobretodo amigo, que con risas y mucho humor te reías de la vida y la muerte.
Que con mucha ironía golpeabas la irritable apariencia.
Siempre estaré agradecido de tus palabras llenas de aliento, gracias por creer en todos quienes te pedimos ayuda siendo forasteros de ninguna parte.
Ahí donde estés ahora, que la fiesta y alegría te acompañen, por que así te llevamos en el corazón.
Jesús Panero, hombre de muchas historias, hombre con muchas historias, aventurero temerario, habitante del hotel de los artistas silenciosos, seguirás desde donde estés siendo colaborador fiel de nuestras obras, seguiremos siendo aquellos niños que tocan tu puerta para invocar tu experiencia, seguiremos escuchando tu risotada como respuesta y reiremos al vez contigo cada vez que el rigor de nuestro espíritu anárquico despierte.
La despedida es solo por poco tiempo, ya nos encontremos en alguna parte de este gran espejo que llamamos universo.
