La incansable búsqueda del amor
El amor no es fundamentalmente una relación con una persona específica, sino una actitud, una orientación de carácter que determina la relación de una persona hacia el mundo como un todo.
El amor es la única respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana. Amar es un arte y debemos dominar tanto la teoría como la práctica del amor. Nuestra mayor necesidad es superar la soledad y la separación. Tratamos de huir de la separación por diversos medios. Buscamos la conformidad, confundiéndola con la unión. Ésta es una forma de existir que nos destroza el alma.
El amor maduro consiste en unirse, pero a condición de preservar la propia integridad e individualidad. Es paradójico: dos seres se vuelven uno y siguen siendo dos. Dar es la más alta expresión de potencia. Los elementos integrantes del amor son el cuidado que es preocupación activa por el crecimiento y la vida de la persona amada; la responsabilidad que es atender a las propias necesidades físicas así como a nuestras necesidades superiores y el respeto que es permitir que los demás crezcan como lo necesiten, en sus propios términos.
Aprender a amar no es fácil; requiere disciplina en toda nuestra vida personal y exige concentración, soledad, reflexión, autoconocimiento, escucha, vivir en el presente, paciencia. Y por encima de todo, para aprender a amar tenemos que hacer del amor nuestro interés supremo.
Aprendiendo a amar... no es fácil todo esto, no?
